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Feminización
de la pobreza:

¿cómo están
las cosas?

 

 
#1 Un paseo por la desigualdad de género

 

Empezando por lo básico

Hay que saber que sexo no es lo mismo que género. Mientras el primero hace referencia a las diferencias biológicas entre hombres y mujeres, el género se refiere a los rasgos que cada sociedad asigna a los hombres y mujeres, es decir, el papel que desempeña cada uno en la sociedad.

En ninguna sociedad las mujeres disfrutan de las mismas oportunidades que los hombres. Por tanto, vemos que la desigualdad entre hombres y mujeres se da en todo el mundo, pero es cierto que es más grave en los países en desarrollo.
Algunas situaciones que, a nivel general, nos dan pistas de esta desigualdad son:

La pobreza tiene rostro de mujer: el 70% de las personas que viven con menos de un dólar al día en el mundo son mujeres.
En el aspecto económico, “las mujeres realizan el 66 por ciento de trabajo en el mundo, producen el 50 % de los alimentos, pero ganan un 10% de los ingresos y poseen el 1% de la propiedad.
En el ámbito político, sólo el 16% de los parlamentarios del mundo son mujeres.
Si hablamos de educación, dos tercios de los menores que no asisten a la escuela son niñas.
La violencia contra la mujer se da en todos los países y en numerosos contextos: el maltrato físico y psicológico de la violencia de género, la trata de personas, la explotación sexual, la violación y el secuestro como arma de guerra, etc.

 

Mapa de la desigualdad
01 Sierra Leona: La esperanza de vida de las mujeres es la más baja del mundo.
02 Yemen: El 48% de las mujeres de este país se ha casado antes de cumplir los 18 años.
03 Nepal: Cuando una mujer contrae matrimonio, pierde su herencia.
04 Irán: La lapidación por adulterio sigue siendo un castigo aplicado a las mujeres.
05 Arabia Saudí: Las mujeres han logrado el derecho al voto en el 2011.
06 Nigeria: El código penal permite la violencia física para regañar a sus mujeres, siempre que no cause un “daño grave”,
como pérdida de audición, de visión, desfiguración facial u otras heridas que la pongan en peligro de muerte.
07 India: La violación dentro del matrimonio no se considera delito.
08 Níger: El riesgo de mortalidad materna es de 1 cada 7 mujeres que pueden morir por causas derivadas del embarazo o el parto.
09 Egipto: Es el país con mayor incidencia de la Mutilación Genital Femenina (96%).
10 Guatemala: La tasa de analfabetismo femenino supera el 37%.
     
La educación:
un derecho fundamental

 

 
#2 Educación y género

 

En la cuestión del acceso a la educación la desigualdad de género, además de una injusticia en sí misma, supone un problema muy importante porque conlleva consecuencias muy graves sobre todo para aquellos países que están tratando de prosperar.

Actualmente unos 67 millones de niños y niñas siguen sin poder asistir a la escuela desde su más temprana edad, y aunque es verdad que en los últimos diez años hemos logrado avances importantes en el acceso en igualdad al ciclo de primaria, de todos los que aún no han tenido esa oportunidad la mayoría son niñas (55%).

Este desequilibrio puede parecer pequeño, pero a medida que aumenta la edad, es decir, cuando hablamos de educación secundaria o de estudios superiores, la desigualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, sobre todo en áreas geográficas como África Subsahariana y Asia Occidental, es intolerable.

La realidad para las jóvenes y adolescentes de muchos países es que ver cumplido su derecho fundamental a la educación es algo muy difícil. Las causas por supuesto, son múltiples y complejas, pero podemos afirmar sin duda que se encuentran en un círculo vicioso que perpetúa esta situación. La pobreza les impide recibir educación y la falta de educación les impide salir de la pobreza.

     
La salud:
una cuestión
vital

 

 
#3 Salud y género

 

Aunque las mujeres tienen, en general, mayor esperanza de vida que los hombres, existen una serie de factores sanitarios y sociales que se combinan para hacer que la calidad de vida de las mujeres sea inferior. Algunos de esos factores sociales son: 1

Las desigualdades en las relaciones de poder entre hombres y mujeres.

En algunos países en vías de desarrollo, las mujeres y las niñas no tienen libertad para decidir si han de ir o no a un centro de salud u hospital. Muchas de ellas, deben pedirle permiso a su marido si quieren acudir a este tipo de centros. En ocasiones, además, el que no haya personal sanitario femenino, se convierte también en un obstáculo para que las mujeres puedan recibir la atención médica necesaria.

Las normas sociales que reducen la posibilidad de recibir educación y encontrar oportunidades de empleo.

La mayor parte de los menores que no tienen acceso a la educación, son niñas. Cuando se niega el derecho a la educación y a la información, se está negando, entre otras cosas, el derecho a decidir, a ser libres, a saber las consecuencias que tienen ciertas acciones en nuestra salud. Si tú no sabes cómo se transmite el VIH/SIDA, tienes más opciones de contraerlo (el 61% de los adultos con VIH en África Subsahariana, son mujeres); si desconoces las implicaciones que tiene el mantener relaciones sexuales a una edad temprana, puedes convertirte en madre adolescente (el 90% de las madres muy jóvenes viven en los países en vías de desarrollo); y, por último, si desconoces que la malaria puede prevenirse con una simple mosquitera eres una víctima potencial de esta enfermedad. 2

Por otra parte, el no tener posibilidad de acceder a un empleo remunerado, revierte también de forma negativa en la salud de las mujeres, al no poder permitirse el pago de la atención sanitaria. El 80% de las mujeres de Sierra Leona reconoce que el costo es una de las razones por las que no acuden a los centros de salud. 3

La atención exclusiva a las funciones reproductoras de la mujer

Después de años de descuido, la mortalidad materna es hoy una prioridad para el desarrollo. se estima que cada año, unas 529.000 mujeres murieron durante el embarazo o el parto 4. El 70% de estas muertes se podrían evitar si las mujeres tuvieran acceso a servicios de salud materna y reproductiva, así como a planificación familiar adecuada. Las complicaciones del embarazo y el parto son la causa principal de muerte en las mujeres de entre 15 y 19 años en los países en desarrollo, especialmente en el sur de Asia y en el África Subsahariana, donde la mayoría de las mujeres paren sin atención sanitaria apropiada.

El padecimiento potencial o real de violencia física, sexual
y emocional

La violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado.
Al contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad.


Referencias

1. Organización Mundial de la Salud (OMS) (↑)
2. Datos de la OMS: “10 datos sobre la salud de la mujer”
(↑)
3. UNIFEM: “El progreso de las mujeres en el mundo”
(↑)
4. http://www.who.int/features/qa/12/es (↑)

     

“Pobreza significa trabajar más de 18 horas por día y aún así no ganar lo suficiente para alimentar a mi esposo, mis dos hijos y a mí misma.”

Trabajadora pobre de Camboya

 

 
#4 Trabajo y género

 

El trabajo que realizan las mujeres, en general, podría dividirse en dos grandes grupos:

Trabajo remunerado, en el que muchas de ellas trabajan en condiciones de extrema precariedad o explotación con unos sueldos muy bajos. Una mayor parte de mujeres que reciben un salario por su trabajo lo hacen en el sector agrícola. En muchas ocasiones, el sueldo de la mujer es inferior al del hombre por el mero hecho de ser mujer.

Trabajo no remunerado de cuidados, que hace referencia a la provisión de servicios dentro del hogar para los miembros de la familia y la comunidad. Cada palabra del término “trabajo no remunerado de cuidados” es importante:

“trabajo” significa que la actividad tiene un costo desde el punto de vista del tiempo y la energía y que emerge de una obligación social o contractual.

“no remunerado” significa que la persona que realiza la actividad no recibe una remuneración a cambio.

“cuidado” significa que la actividad sirve a las personas y a su bienestar.

Este trabajo no remunerado, convierte a las mujeres en invisibles para el mercado y, sin embargo, constituye el motor económico de los países, especialmente de los países en vías de desarrollo.

Pero la desigualdad de género, no se queda sólo en el ámbito laboral. También en la participación comunitaria y en la política, las mujeres representan un porcentaje muy inferior al de los hombres. Por poner un ejemplo, sólo uno de cada cinco parlamentarios es mujer. Además, la representación política de las mujeres es muy dispar según el país del que se hable.

Algunos países han logrado altos niveles de representación de las mujeres en ambas cámaras:
Rwanda (56,3%), Suecia (45,0%), Sudáfrica (44,5%) y Cuba (43,2%).

Por el contrario, 48 países tienen menos de un 10% de mujeres en la cámara baja o en parlamentos unicamerales.

Nueve países (Arabia Saudita, Belice, los Estados Federados de Micronesia, las Islas Salomón, Nauru, Omán, Palau, Qatar y Tuvalu) no tienen ni una mujer parlamentaria.

     

Violencia de género:
la superioridad del hombre sobre la mujer

 

 
#5 Violencia y género

 

“(...) La violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado. Al contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad.

Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión (...)”.
5

Ninguna mujer o niña está completamente libre del riesgo o alcance de esta pandemia mundial.

¿De qué forma se puede ejercer la violencia de género? 6

a) Violencia física, que incluye cualquier acto de fuerza contra el cuerpo de la mujer, con resultado o riesgo de producir lesión física o daño [...]

b) Violencia psicológica, que incluye toda conducta, verbal o no verbal, que produzca en la mujer desvalorización o sufrimiento, a través de amenazas, humillaciones o vejaciones, exigencia de obediencia o sumisión, coerción, insultos, aislamiento, culpabilización o limitaciones de su ámbito de libertad […] Está destinada a despojar a la mujer de su autoestima.

c) Violencia económica, que incluye la privación intencionada, y no justificada legalmente, de recursos para el bienestar físico o psicológico de la mujer y de sus hijas e hijos o la discriminación en la disposición de los recursos compartidos en el ámbito de la convivencia de pareja.

d) Violencia sexual y abusos sexuales, que incluyen cualquier acto de naturaleza sexual forzada por el agresor o no consentida por la mujer (...)”.

Hay que tener en cuenta que, generalmente, todas estas formas de violencia no se dan de forma aislada, sino que se combinan a lo largo del tiempo.

Referencias
5. Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (↑)
6. Instituto Andaluz de la Mujer (↑)

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